Se acabaron los tours de compras a países vecinos: ahora son ellos los que vienen a comprar a Argentina

Se acabaron los tradicionales tours de compras a países vecinos… Ahora son ellos los que vienen a comprar masivamente a nuestro país. Tras la devaluación y la crisis argentina, las fronteras se llenan ahora pero en sentido contrario. Ya no son los argentinos los que cruzan a Chile, Bolivia o Paraguay para los tours de compras tan típicos de los últimos años, sino que son los chilenos, bolivianos, e incluso uruguayos, los que se acercan a comprar productos locales y/o vacacionar en nuestro país.

Unos diez mil uruguayos cruzaron a la Argentina el fin de semana pasado por los puentes de Concordia-Salto, Colón-Paysandú y Gualeguaychú-Fray Bentos, producto del cambio favorable que trajo la devaluación en Argentina.

Sólo por Salto-Concordia cruzaron 3.100 personas, según datos del organismo de Migraciones uruguayo que divulgó el diario ‘Cambio’.  La carga de combustible, el paseo turístico y las compras fueron parte de la explicación por la que tantos traspasaron la frontera, una costumbre que estaba restringida por las diferencias cambiarias.

Por ese motivo, también, la Dirección Nacional de Aduanas uruguaya activó una medida que limita el paso de mercadería a cinco kilos por ciudadano que cruza, una medida que la Cancillería argentina pediría a Uruguay que la deje sin efecto ya que cuando la situación era al revés nunca se dispusieron restricciones para los compradores argentinos.

Los uruguayos que cruzaron reconocieron ante las cámaras que encontraban insumos y mercadería hasta un 50% más baratos. Comparado con el primer fin de semana de agosto (es decir, un mes atrás, cuando el dólar estaba lejos de tocar los $40), entre el sábado y domingo pasados el paso de uruguayos a través de Colón, Concordia y Gualeguaychú creció un 30%.

Las dos medidas del gobierno uruguayo (restringir las compras a cinco kilos y rebajar las naftas) no son bien vistas del lado argentino: tanto las cámaras de comerciantes como de expendedores de combustible las rechazan.  “No se puede limitar lo que la gente quiere hacer. Estamos tan mal económicamente que cualquier venta nos viene muy bien”, dijo Diego Lago, presidente del Centro de Industria y Comercio de Concordia.

“Lo primero que hacen es cargar nafta, y con lo que se ahorran en combustible van a pasear, comen en un restaurante y comprar ropa”, dijo la dueña de la estación de servicio de Colón, ubicada a pocos metros de la frontera.

En los restaurantes también las diferencias son importantes. Una pizza del lado uruguayo es el equivalente a un menú completo del lado entrerriano. En los supermercados también hay diferencias importantes pero la restricción de los cinco kilos está a la orden el día.

Algo similar ocurre en la frontera con Bolivia, donde el gobierno está definiendo, en consulta con el sector empresarial, un plan para enfrentar los efectos de la crisis económica argentina que ya se sienten en ciudades fronterizas, según afirmó el presidente Evo Morales.

En este caso, los argentinos ya no está visitando las ciudades sureñas de Yacuiba, Bermejo y Villazón, fronterizas con Argentina, por lo que ha caído allí el comercio en las últimas semanas. Según el diario ‘La Razón’, que citó un reporte del intendente de Bermejo, Delfor Burgos, el promedio de ciudadanos argentinos que visitan esa ciudad cayó de 5.000 a 500 por día.

“Todo indica que los tours de compras a Bolivia se acabaron”, tituló el diario ‘El Tribuno’ de Salta, que afirma también que los comerciantes de esta ciudad se preparan para recibir una ola de compradores bolivianos atraídos por la caída del peso argentino frente al dólar.

Aunque es teóricamente variable, el tipo de cambio en Bolivia se mantiene fijo desde hace casi siete años en 6,96 bolivianos por dólar.

En la frontera con Chile se repite el mismo fenómeno. Según el diario ‘UNO’ de Mendoza, para este fin de semana esperan una oleada de chilenos. En el país vecino se vienen los feriados por las fiestas patrias, lo que usualmente provoca un importante tránsito turístico a las localidad argentinas más cercanas, estimuladas aún más en la actualidad por la fuerte devaluación del peso.

“Tenemos reservas desde el próximo sábado hasta la semana que viene. Esperamos más porque los chilenos son de reservar a último momento”, explicó Marcelo Quercetti, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines de Mendoza (Aegha).