El presidente Mauricio Macri mostró una cara que nunca se vió: desaforado e irritado, habló a los gritos…

El discurso que pronunció el presidente Mauricio Macri, el primer día de marzo, en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, mostró una faceta totalmente desconocida en el primer mandatario. Estaba totalmente irritado y desaforado, daba la sensación de que quería imponer su verdad o que estaba exigiendo que el pueblo creyera lo que estaba afirmando.

Fue totalmente extraña su alocución. La vicepresidente Michetti interrumpiéndolo para pedir silencio en el recinto, frente al abucheo de la oposición. Una oposición deplorable que se limitó a exhibir un cartel indicando que hay otro camino.

Por momentos, parecía que el presidente de la Nación perdía los estribos, especialmente cuando fue increpado por Joanna Picetti, diputada electa por el oficialismo en las últimas Legislativas en la Ciudad de Buenos Aires, quien no pudo asumir por una denuncia por maltrato infantil. Esta mujer logró vulnerar la seguridad del recinto, se ubicó junto a la bancada del Frente Renovador e interrumpió el discurso de Macri a los gritos.

Y surge una pregunta: ¿cómo pudo vulnerar la seguridad del Congreso de la Nación? Estaba sentada al lado de los diputados Felipe Sola y Daniel Arroyo. ¿Nadie se dio cuenta que era una persona ajena al Congreso Nacional? Lo cierto es que la seguridad en el Congreso, sigue presentando serias falencias…

En el discurso presidencial hay puntos que parecen estar lejos de la realidad, como, por ejemplo, su afirmación de que “creamos 700 mil puestos de trabajo y bajó la pobreza”. Una frase incomprensible fue cuando dijo “el año pasado aquí dije que lo peor ya pasó. Y tienen razón”. ¿Quien tiene razón? ¿Los que no le creían…?

En honor a la verdad, la alocución presidencial sonó como un discurso propio de un presidente que recién asume sus funciones. Dijo muchas cosas que tendría que haberlas dicho en diciembre de 2015, pero se acuerda de expresarlas a pocos meses de la finalización de su mandato…

“Lo que comenzamos a hacer, no tiene vuelta atrás. Ya no aceptamos que nos mientan”, fue otra de sus frases confusas. ¿Quién le miente al presidente, luego de más de tres años de gestión? Si alguien le miente al presidente, tiene que ser algún allegado o sus propios ministros que le venden una realidad diferente…

Este discurso presidencial va a dar mucho que hablar…