“No tienen ni la más puta idea de cómo es la ciudad”, expresiones públicas de un intendente municipal…

El intendente municipal de Mar del Plata, Carlos Fernando Arroyo, expresó públicamente, en conferencia de prensa, ante representantes de medios de difusión locales, provinciales y nacionales, que “no tienen ni la más puta (¡?) idea de cómo es la ciudad”, al referirse a quienes lo critican por desaciertos en su gestión. Evidentemente, esos conceptos ubican al jefe comunal en una situación de desequilibrio emocional, que lo lleva a expresar cualquier cosa sin prever las consecuencias. Pero esas expresiones adquieren mayor gravedad, al ser pronunciadas por quien ha ejercido la docencia durante muchos años…

Daba la sensación de que Arroyo estaba descontrolado durante la conferencia de prensa. Las ordinarias expresiones que ha utilizado son impropias de un jefe comunal, al señalar que “una de las desgracias que tiene esta ciudad es que está llena de idiotas y opinadores”.

Estos conceptos tenían un destinatario. Estaban dirigidos al precandidato a intendente por Cambiemos, Guillermo Montenegro, que días atrás había realizado una recorrida por distintos puntos de la ciudad, junto a un taxista y un colectivero, quienes hicieron referencias al desastrozo estado en que se encuentran las calles de Mar del Plata.

Pero lo más insólito de sus expresiones durante el encuentro con el periodismo, fue que se mostró optimista en cuanto a su futuro político al puntualizar que “estoy elaborando mi plan de futuro” para su “segunda gestión” (¡¡??). Esto que expresó indica con toda claridad que Arroyo considera que su reelección, en octubre próximo, es un hecho seguro…

En otro pasaje de su charla con los periodistas, el intendente denunció que “ha existido una campaña sucia en estos últimos días que me obligó a hacer esta conferencia de prensa y consistió en dar datos equívocos, falsos, mentirosos, respecto al personal designado o no designado en las distintas áreas de la Municipalidad de General Pueyrredón”.

También denunció “la pésima actitud política de algunos malos políticos, que en vez de informar a la población la verdad, mienten descaradamente. Y uso la palabra “mienten”, porque en castellano, mentir es hablar de lo que no se conoce y dar información equivocada”.

En otro momento de su exposición, el intendente dijo que “mi departamento de publicidad y de comunicación hizo un diagrama del que resulta que durante la gestión anterior hubo una planta de 103 funcionarios políticos y nosotros tenemos en nuestra gestión 82 funcionarios polìticos. Y de estos, 16 son gente de carrera. Se habla de ingresos descomunales y es todo mentira. En mi gestión hubo 761 agentes egresados, por diferentes causas e ingresaron 625. Quiere decir que hay una diferencia importante”.

Seguidamente, Arroyo puso especial énfasis en sus palabras, cuando expresó: “Estoy trabajando con menos gente que la gestión anterior. Esto lo digo por algunos comentarios malintencionados y mentirosos de algunos personajes de nuestra ciudad”

Aclaró que “cuando llegué al Municipio no había ambulancias. Hoy tenemos ocho. Y las ocho trabajan tres turnos de 8 horas los 365 días del año. Si multiplican medicos, choferes y enfermeros, sabrán que son una cantidad de gente importante. Además, antes de ser intendente dí mis prioridades: Salud y educación. En ese orden. No puedo hacer nada con una población enferma. Lo primero que hay que atender es la salud. Eso es lo que hice. ¿Hay más empleados en Salud? Sí. Pero yo no puedo ahorrar en médicos. Ni en enfermeros. No le voy a mentir a la población: si tengo que tomar 20 médicos más los voy a tomar. Porque cuando la persona va a una salita y necesita atención, tiene que haber quien lo atienda”.

Refiriéndose al Ente Municipal de Vialidad manifestó que este organismo “ha perdido, entre renuncias y jubilaciones, 31 empleados de los cuales pude reponer 15. Pero estoy 16 abajo y es un problema. Tengo menos gente para manejar las máquinas y los camiones. Esto es una realidad pero es un camino. O tomo las personas que necesito, doy ocupación, o ahorro en eso”.

 

En otro pasaje de la conferencia de prensa, Arroyo dijo que “nos tenemos que poner de acuerdo porque hay muchos opinadores. Una de las desgracias que tiene esta ciudad es que está lleno de idiotas y opinadores. De gente que no tiene idea de lo que habla y esto es terrible. He estudiado toda mi vida para poder hablar. Y cuando hablo de un asfalto sé cómo se hace un asfalto, si está bien hecho o mal hecho, qué le pusieron o sacaron. Y hay quienes no tienen idea y hay gente soberbia que se anima a calificar a mi gestión”.

Con mucha euforia, el intendente prosiguió expresando: “Yo trabajo y recorro. Hay gente que tiene que tomar un taxi y preguntarle al “tachero” donde están los pozos. Lo que demuestra que no tienen ni la mas puta idea de cómo es la ciudad. Ese es el problema que tiene Mar del Plata. Yo veo dónde están los pozos. No se puede seguir con esta irresponsabilidad. La población tiene derecho a saber la verdad y esta es la verdad. No somos perfectos, pero las cosas las hacemos de buena fe. No tengo muertos en el ropero”.

Le preguntaron luego a Arroyo acerca de los cuestionamientos que se le han formulado que tienen que ver con lazos familiares en los nombramientos de personal y que algunas áreas están prácticamente a cargo de su familia.

Su respuesta sobre esa pregunta, fue: “Lo real es que el personal de Inspección General tiene antiguedad de 27, 28 años. No los nombré ahora. Antes que yo fuera concejal. Luego, no son hijos míos. Hubo prensa equivocada que habló de hijastros. Yo hago movimientos estratégicos. El funcionario que estaba ahí era una excelente funcionario que derivé a otro lugar. Y tengo elaborado otro lugar para mi segunda gestión. Porque estoy elaborando un plan a futuro. Vamos a entendernos. El otro familiar es mi hijo Guillermo Arroyo. Quien fue elegido por el pueblo como primer concejal. O me van a echar la culpa a mí de eso. Lo puso el pueblo, no yo”.

El tema de la cantidad de personal con que cuenta actualmente el municipio, fue otra de las preguntas que se le formularon. Sobre el particular, Arroyo respondió:

 

 

“Esta gestión se inició con 8513 personas y hoy hay 160 menos. Y lo otro que cabe destacar es la intencionalidad de engañar al vecino con una ordenanza, sabiendo que hay una ley que dice que ningún municipio puede ingresar personas más allá del nivel con que se inició la gestión y del crecimiento poblacional. Salvo excepciones que por necesidades extraordinarias pudiera excederse. Ese límite es de 8900 personas en 2019 y es una ley provincial vigente porque nosotros, en el 2018 adherimos a la ley de Responsabilidad Fiscal por el cual incorporamos esta ley a lo que norma el municipio. Esa ley existe. Ese límite lo tenemos”.

Finalmente, cuando los periodistas requirieron mayores precisiones acerca de la incorporación de personal, el jefe comunal lo explicó de esta manera:

“El intendente, de acuerdo a la ley, tiene un plafond para ingresar gente de acuerdo a las necesidades del municipio. No va a ser como en la anterior gestíón, donde duplicaron la planta. Empezaron con 4600 personas y se fueron con 8500. Un numero irracional. De ese incremento, 2000 personas ingresaron en el último año y medio de gestión. Y hoy tenemos personas irresponsables que mienten diciendo que hay un festival de nombramientos. No es cierto. Hay menos designaciones que salidas. Y hay más de mil agentes próximos a jubilarse en mi segunda gestión (¡¡??). Eso implica un ahorro. La gente que ingresa cuesta una cuarta parte de la que se va. Entonces podemos hacer una mejora de servicio sin despedir gente. Es importante lo que se está haciendo”.