“Lider político, se busca”: Este tendría que ser el título de un aviso a publicarse en todo el territorio del país

Escribe ROBERTO MOLINA

La multitudinaria movilización del 12 de octubre constituye por si misma un serio llamado de atención para el gobierno de los Fernández. No hay ninguna duda de eso. Lo más positivo de lo sucedido en esa jornada es que no se vieron las clásicas pancartas de los partidos polìticos.

Hubo muchos carteles, grandes y chicos, donde cada uno expresaba lo que sentía. Eso fue una verdadera manifestación de expresión popular. Y lo más importante, además, es que no se registró ningún tipo de violencia.

Y quedó al descubierto, también, el hecho de que el peronismo ha perdido la calle. Bien puede afirmarse hoy que lo que haga este sector político el 17 de octubre, para conmemorar su fecha, no tendrá la magnitud de lo visto el 12 de octubre.

Tampoco queda ninguna duda de que en esta fecha ha surgido en el país un movimiento horizontal, inorgánico, que tiene muy claro sus conceptos republicanos, pero que no tiene un líder, no tiene una figura que aglutine a la gran cantidad de gente que salíó a las calles el Día de la Raza.

Lo sucedido se trata de una novedad política. Y solo falta que se publique un enorme aviso en todo el país, que diga: “Líder político, se busca”. Lamentablemente, en Argentina no hay hoy un solo dirigente político que pueda aglutinar el pensamiento de la gente que salió masivamente a las calles. Y el líder que Argentina está buscando, no aparecerá de un día para otro…

Tendrá que correr mucha agua bajo el puente para que se produzca la aparición de una nueva clase de dirigentes políticos, despojada de los retrógrados hábitos que sostienen a la dirigencia actual. La renovación del cuadro político argentino es un reclamo de la ciudadanía. Pero para que ello ocurra, habrá que esperar mucho tiempo…