La decadencia periodística cada dia se observa con mayor fuerza en la radio y la televisión…

Escribe ROBERTO MOLINA
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La decadencia del periodismo argentino, en todos los niveles, está alcanzando índices alarmantes. Se advierte en todo lo que vemos a través de la televisión y lo que se escucha a través de la radio. Los zócalos de los programas, especialmente de los noticieros, instalan frases con errores que son horrores… Algunos de ellos parecen que fueron escritos por auténticos analfabetos…

Y lo lamentable es que ese zócalo permanece durante varios minutos en la pantalla. Nadie del canal observa el error. Por ahí lo sacan y a los pocos minutos lo vuelven a mostrar, sin haberlo corregido, por supuesto. ¿No hay gente capacitada en los canales de televisión que esté supervisando lo que sale al aire? Y esto es lo que se ve en la pantalla, todos los días, sin solución de continuidad…

Ni hablar de numerosos periodistas, algunos muy conocidos, que dicen barbaridades que no tienen sentido alguno. Cuando están desarrollando un tema, son capaces de decir cualquier cosa alejada totalmente de la realidad.

Hace pocos días, Mauro Viale, con su reconocida brutalidad periodística, dijo en su programa que el hundimiento del pesquero marplatense Rigel, “es algo similar a lo que pasó con el submarino ARA San Juan” (¡¡??). Semejante comparación es un absurdo total y absoluto, pero lo dijo este personaje televisivo que el canal América 24 lo tiene como una de sus figuras centrales…

En Crónica TV, aparece otro personaje decrépito del periodismo argentino, como lo es Chiche Gelblung… Sentado en un sillón, da la sensación de que no le alcanza el aire de sus pulmones para hablar con claridad. Entrevistaba al economista Javier Milei y no lo dejaba hablar… Cuando su entrevistado intentaba reanudar su comentario, lo cortaba con sus opiniones personales una y otra vez…

En un momento de la entrevista, hasta le levantó la voz a Milei, porque lo que éste opinaba no concordaba con lo que piensa el conductor del programa… Y en otro momento, uno de sus invitados intentó aportar una opinión. La respuesta de Gelblung fue: “¡Callate la boca, con vos no estoy hablando…!”. ¡¡Increible!!

Del plantel de periodistas que ha ido a Rusia a efectuar la cobertura del Mundial de fútbol, algunos son profesionales (si así se los puede llamar) de cuarta categoría. Han informado mal, han dicho barbaridades. Antes del último partido, Messi y otros jugadores, eran los ídolos inmaculados. Después del partido, la mayoría de los periodistas destruyó a Messi y al plantel argentino…

Y ni hablar de los programas de radio… En las AM todavía se escuchan algunos programas, mas o menos buenos… Pero en las FM, algunos espacios son terroríficos… No se puede pensar que sean periodistas, aquellos que conducen tan mal ciertos programas y que evidencian una notable incapacidad de expresión radiofónica.

Lamentablemente, esta enfermedad se acrecienta día a día. La profesión periodística muestra su decadencia, producto de improvisados que se lanzan a ejercer el periodismo y de los egresados de escuelas o facultades, que de periodistas solo tienen el título que les otorgaron…