¿Existe la posibilidad de llegar al extremo de vender un riñón para pagar la factura de la electricidad?

La pregunta que aqui se formula es por demás sorprendente, pero comienza a formar parte de la realidad argentina. El creciente costo del servicio eléctrico, como así también de otras prestaciones esenciales, hace que la gente no llegue a fin de mes con sus ingresos normales. Concretamente, el elevado costo de los servicios públicos está produciendo una distorsión en las economías familiares.

Y cada día, a más personas, se les hace difícil hacer frente a la ola de aumentos que están instalados, tanto en los servicios esenciales como en los distintos artículos de consumo diario. Y ahora se repite lo que tanto se ha dicho en años anteriores: los precios y costos de servicios van por el ascensor y los salarios por la escalera…

Y la historia se repite. Y, en honor a la verdad, en Argentina la historia se repite sin solución de continuidad. Es como que aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar, no aprenden y caen siempre en lo mismo.

Y frente a la difícil situación que se está viviendo, aparecen casos como el de la fotografía que ilustra esta nota. En la provincia de Santa Fe, una señora apareció con el cartel donde ofrece en venta su riñón, para pagar la factura de la luz. Probablemente lo que indica el cartel no refleje con exactitud su realidad, pero es un indicativo de lo que muchas familias están afrontando en la actualidad.