El panorama electoral todavía no está definido y existen motivos de preocupación en ámbitos oficiales…

Quedan muy pocos días para la inscripción de las candidaturas con vistas a las elecciones de octubre próximo y hasta el momento el panorama electoral no está definido. En agosto se realizarán las elecciones primarias, es decir, las PASO. Luego se efectuará la primera vuelta, en octubre. Y si ninguno de los candidatos obtiene más del 40 por ciento de los votos, con 10 puntos de diferencia sobre el segundo, se efectuará la segunda vuelta electoral en noviembre.

En el gobierno, existe una justificada preocupación. Mauricio Macri tiene sus ojos enfocados en lo mal que lo ubican las encuestas, especialmente por la negativa valoración de la sociedad argentina a su gestión gubernamental, que en estos momentos se ubica en el nivel más bajo desde que comenzó su gestión.

Hay decepción en un gran número de altos funcionarios oficialistas que estaban convencidos de que la economía iba a tener un giro favorable durante 2019, pero eso no sucedió. En lo referido a obras públicas y al sector agropecuario, hubo vientos positivos. Pero con eso no le alcanza al gobierno para revertir la mirada negativa de la sociedad argentina.

En función de la situación imperante, que no podrá ser revertida de aqui a octubre, comenzó a circular insistentemente la versión del plan “V”, es decir, que Cambiemos postule a Maria Eugenia Vidal como candidata a la presidencia de la Nación. Pero desvestir a un santo, para vestir a otro, no es la mejor solución. Si se avanzara con esta posibilidad, se produciría un vacío en la provincia de Buenos Aires, que será muy difícil de cubrir.

La pregunta que surge inevitablemente es: ¿quién será el reemplazante de Maria Eugenia? Pero nadie duda hoy de que a Macri le favorece la permanencia de Vidal en la principal provincia argentina. Y no sucede lo mismo a la inversa… A la gobernadora, poco y nada la favorece integrar la boleta con Macri. Más bien, le resta votos. Algunos encuestadores han señalado que esta situación le restaría a Vidal entre cinco y seis puntos.

Es por todos conocido que en la provincia de Buenos Aires no hay segunda vuelta. De manera que si Maria Eugenia llegara a perder la gobernación, el presidente quedaría sumamente debilitado. Y en el caso de que Macri ganara con un margen muy fino, su segunda presidencia sería altamente complicada y condicionada…

Para colmo, la situación de Macri se complica con la presencia de Roberto Lavagna, quien va a participar con los socialistas y con el GEN. Y su participación en la contienda electoral se constituye en una clara alternativa para quienes no están dispuestos a votar a ninguna boleta con tufillo a peronismo y que están decepcionados con la gestión de Mauricio Macri.

¿A quién perjudica más la presencia de Lavagna? Sin ninguna duda, al macrismo. A este sector le va a robar la mayor cantidad de votos, sumados a los que obtendrá de los peronistas que no están de acuerdo con que Cristina integre la fórmula presidencial con Alberto Fernández…

Finalmente, se debe mencionar la presencia de Sergio Massa, con Alternativa Federal, que seguramente va a captar muchos votos que le sustraerá a la fórmula peronista de los Fernández… El panorama político hoy está muy complicado para todos, pero recién el 22 de junio próximo va a haber un poco de claridad, cuando ese día estén registrados todos los candidatos presidenciales.